viernes, 24 de agosto de 2012

8


   Millie entró apresuradamente en el baño. Esa chica estaba más loca que yo.
   - ¿Cómo se te ha ocurrido hacerme esto? -Empezó a gritarme. - ¿Es que no sabes, a caso, lo mal que lo he pasado?
    En ese momento se me ocurrió la que sería, probablemente, la idea más patética que se me ha ocurrido en toda mi vida. Saldría con Milie. Al fin y al cabo, no sería por mucho tiempo y podría librarme de ella mientras trataba de destruir mi vida un poco más. Momentos después, descubrí que la chica había seguido hablando mientras a mi se me ocurría esa maravillosa idea.
   - Bésame. - La corté. Ella, sin preguntarme siquiera la razón de mi atrevimiento, lo hizo.
   En ese momento la califiqué con “Trastorno Mental Grado 6”, ya que, el hecho de que ella tenga un grado más de locura que yo me reconfortaba.

 
 - Estoy saliendo con Millie. -Le dije a Angus cuando volví a encontrármelo fuera del baño.
   - ¡¿Qué estas diciendo?! - Me gritó – Pero... Pero... TÍO, ¿con quien nos vamos a meter ahora? Esa tía me da miedo, en serio. ¿Por qué sales con ella?
   - Tranquilízate. No sé por qué estoy saliendo con ella. Supongo que será porque me ha dado pena. Ya sabes, lleva toda su vida detrás de mí.
   - ¿Y qué importa? - Angus movía las manos, como hacía cada vez que yo tenía un comportamiento ilógico y hacía cosas que, por nada del mundo, él se habría imaginado. - Yo llevo toda mi vida detrás de tu móvil. ¿Me lo das? No, claro que no me lo das.
   - Te he dicho que te tranquilices. Y, si te sirve de consuelo, puedes seguir metiéndote con ella si quieres.
   - Pero tu hermana...
   - Ella está muerta, Angus. Y nunca me quiso. - Di por finalizada la conversación, en un tono mucho más bajo de lo normal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario