Millie entró apresuradamente en el baño. Esa
chica estaba más loca que yo.
- ¿Cómo se te ha ocurrido hacerme esto?
-Empezó a gritarme. - ¿Es que no sabes, a caso, lo mal que lo he pasado?
En ese momento se me ocurrió la que sería,
probablemente, la idea más patética que se me ha ocurrido en toda mi vida.
Saldría con Milie. Al fin y al cabo, no sería por mucho tiempo y podría
librarme de ella mientras trataba de destruir mi vida un poco más. Momentos
después, descubrí que la chica había seguido hablando mientras a mi se me
ocurría esa maravillosa idea.
- Bésame. - La corté. Ella, sin preguntarme
siquiera la razón de mi atrevimiento, lo hizo.
En ese momento la califiqué con “Trastorno
Mental Grado 6”, ya que, el hecho de que ella tenga un grado más de locura que
yo me reconfortaba.
- Estoy saliendo con Millie. -Le dije a Angus
cuando volví a encontrármelo fuera del baño.
- ¡¿Qué estas diciendo?! - Me gritó –
Pero... Pero... TÍO, ¿con quien nos vamos a meter ahora? Esa tía me da miedo,
en serio. ¿Por qué sales con ella?
- Tranquilízate. No sé por qué estoy
saliendo con ella. Supongo que será porque me ha dado pena. Ya sabes, lleva
toda su vida detrás de mí.
- ¿Y qué importa? - Angus movía las manos,
como hacía cada vez que yo tenía un comportamiento ilógico y hacía cosas que,
por nada del mundo, él se habría imaginado. - Yo llevo toda mi vida detrás de
tu móvil. ¿Me lo das? No, claro que no me lo das.
- Te he dicho que te tranquilices. Y, si te
sirve de consuelo, puedes seguir metiéndote con ella si quieres.
- Pero tu hermana...
- Ella está muerta, Angus. Y nunca me quiso.
- Di por finalizada la conversación, en un tono mucho más bajo de lo normal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario